
El 9 de abril de 1483, la muerte del rey Eduardo IV dejó a sus hijos, los príncipes Eduardo V y Ricardo de York, en una situación crítica. Encerrados en la Torre de Londres por su tío, Ricardo III, su misteriosa desaparición ha desconcertado a historiadores durante siglos. La pregunta persiste: ¿qué les ocurrió realmente?

La historia de los príncipes en la Torre ha capturado la imaginación de generaciones. Tras la muerte de su padre, Eduardo V, de solo 12 años, fue proclamado rey. Sin embargo, su ascenso fue rápidamente interrumpido por la ambición de su tío, quien tomó el control del reino. En un giro escalofriante, el joven rey y su hermano menor, Ricardo, fueron recluidos en la Torre, ostensiblemente para prepararlos para la coronación.
Los eventos se precipitaron rápidamente. A medida que la tensión aumentaba, el 30 de abril, Ricardo III arrestó a los aliados de los príncipes, dejando a los niños vulnerables. El 1 de mayo, la reina Elizabeth Woodville, madre de los príncipes, se refugió en la abadía de Westminster, temiendo por la seguridad de sus hijos.

El 16 de junio, Eduardo y Ricardo fueron vistos por última vez. Tras la declaración de su ilegitimidad, la situación se volvió aún más sombría. Los rumores comenzaron a circular sobre su destino, sugiriendo que habían sido asesinados en la oscuridad de la Torre. La falta de evidencia concreta ha alimentado especulaciones a lo largo de los siglos.
Las teorías sobre su muerte son numerosas, pero el principal sospechoso sigue siendo Ricardo III. Su ascenso al trono coincidió con la desaparición de los príncipes, lo que ha llevado a muchos a cuestionar su papel en esta tragedia. Sin embargo, la evidencia es escasa y a menudo contradictoria.

A lo largo de la historia, se han encontrado restos humanos en la Torre, algunos de los cuales se cree que podrían pertenecer a los príncipes. Sin embargo, la falta de pruebas concluyentes ha mantenido el misterio vivo. La ciencia moderna podría ofrecer respuestas, pero la autorización para realizar análisis de ADN ha sido denegada repetidamente.
La historia de los príncipes en la Torre sigue siendo uno de los grandes enigmas de la historia inglesa. A medida que se revisan los relatos históricos y se examinan las teorías, la verdad detrás de su desaparición continúa eludiendo a los investigadores. La búsqueda de respuestas persiste, pero el tiempo sigue siendo un adversario implacable.